jueves, 19 de noviembre de 2009

Hiragana, Katakana y Shodō ( I )


Los japoneses utilizaron los caracteres chinos para expresar sus ideas y conceptos, tanto conservando las lecturas chinas como añadiendo sus propias lecturas de esos símbolos. Por ello hoy día, al estudiar el sistema de kanji japoneses deben aprender ambas lecturas. Además, crearon posteriormente dos silabarios para representar todos sus sonidos basándose en simplificaciones de caracteres ideográficos chinos y que se llamarían hiragana y katakana. Este último silabario se utiliza en la actualidad para representar todas las palabras extranjeras.
También se utiliza el Romaji, representación del japonés con el alfabeto latino.


Históricamente, de alguna forma era necesario indicar tanto la fonética como la sintaxis autóctona del pueblo japonés. Algunos caracteres kanji perdieron su pronunciación china y se convirtieron en un mero alfabeto. Esta escritura, que usa los sonidos iniciales de los ideogramas chinos para expresar todos los sonidos del idioma japonés, se conoce como man´yoogana. Recibe este nombre debido a que con ella se escribió el man´yooshuu. La antología poética man´yooshuu (“Colección de las Diez Mil Hojas”) se considera como la primera expresión vigorosa de la sensibilidad poética de los japoneses además de ser la mayor antología en lengua vernácula. Los poemas hablan de amor y añoranza, de desolación y júbilo, del indisoluble vínculo con la tierra de Yamato y de la veneración por los espíritus locales (kami).



El uso del man´yoogana no sustituía a la escritura china, sino que la complementaba. Se escribían las palabras con los caracteres chinos y se usaba la escritura man´yoogana para anotar la pronunciación japonesa. Del mismo modo era necesario anotar las funciones sintácticas, y para ello la lengua japonesa necesita una serie de desinencias que acompañan a las palabras. Estas desinencias reciben el nombre de okurigana. De nuevo, la escritura man´yoogana sirvió para añadir estos okuriganas al léxico de origen chino. Los problemas fonéticos y gramaticales estaban resueltos, sin embargo a veces resultaba complejo distinguir que caracteres formaban parte de las anotaciones man´yoogana y cuales no. Para poder realizar esta distinción se crearon unos símbolos distintos mediante la simplificación de los kanjis usados fonéticamente. La escritura man´yoogana derivó en los silabarios hiragana y katakana, también llamados kana. Hasta ahora se ha hablado de silabarios y no de alfabetos. El japonés no tiene un alfabeto propiamente dicho, no se divide en consonantes y vocales, tiene una sola consonante que es la “n”, cinco vocales (iguales a las nuestras) y cuarenta y dos sílabas. Según Ricardo García Uceda:

I.HIRAGANA: Deriva de una simplificación del estilo cursivo (ya de por sí simplificada). Ya en el s.VIII un poeta de NARA, Kibi no Mabi usó los primeros kana. En su difusión tuvieron no poca importancia una pléyade de poetisas de la era HEIAN. Como se trataba de un estilo simplificado en forma llana se la llamó Hiragana (Hira = llano).


II.KATAKANA. Es un estilo más anguloso y menos curvilíneo que el Hiragana, procedente no del sokode (estilo femenino del Man´yogana del que derivó el hiragana) sino del estilo masculino llamado onokode, y que toma como base sólo una parte del kanji cuya pronunciación se desea. Por eso se llama KATAKANA (Kata = una parte)”

Tanto la estandarización y fijación del silabario katakana como del silabario hiragana son atribuidos tradicionalmente a los monjes budistas Kukai y Kibi Dajin entre los años 760 y 790. Aunque también es citado por algunos autores el reformador budista Kobo Daishi (772-834 a.D). La aparición de los silabarios sirvió, en un principio, para que personas poco letradas para que pudieran escribir la lengua japonesa sin necesidad de aprender los complicados caracteres chinos. Gracias al empleo de los silabarios, la escritura japonesa dejó de ser ideográfica pura, y se convirtió en silábico-ideográfica. Y con ese mismo carácter ha seguido hasta nuestros días. El silabario antiguo recibe el nombre de i-ro-ha. Se denomina así porque son las tres primeras sílabas con las que da comienzo un famoso poema anónimo del siglo IX de nuestra era que trata el tema budista de las transiciones de la vida. Este poema tiene la finalidad de ayudar a recordar la letras del silabario. La ordenación de las sílabas de este poema todavía se usa como guía en algunos diccionarios.

Poema i-ro-ha



Kana representado


Una posible traducción sería: “Los colores son fragantes, pero ellos se apagan. En este mundo nada es eterno. Hoy he cruzado la alta montaña de las ilusiones de la vida y no habrá mas sueños suaves ni nunca más me embriagaré.”





1 comentarios:

www.naturallcolombia.com 7 de septiembre de 2011, 8:06  

Hola, vi tu blogg y es muy bien hecho, ya que sabes tanto de este lenguaje, me podrías ayudar a descifrar que dice en este cuadro.
Lo tengo hace muchos años guardado, y no se que es o que quiere decir, si puedes ver la foto y colaborarme con el significado, seria muy interesante para mi y te estaría muy agradecido.

http://2.bp.blogspot.com/-2sm-fKKgWaY/TfuD_4jYBcI/AAAAAAAAAcQ/v8f8-A7kUKA/s1600/IMG_2282+%2528Small%2529.JPG

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