martes, 24 de marzo de 2009

Oda Nobunaga (3ª Parte)

En 1582, Nobunaga programó campañas militares en todas direcciones: una contra Chosokabe de Tosa, en Shikoku, a la que envió a su tercer hijo Nobutaka y a Niwa Nagahide con catorce mil hombres; otra para mantener amenazado al clan Hojo de Kozuke y Shinano dirigida por Takigawa Kazumasu; otra para invadir Echigo, feudo de los Uesugi, al mando de Shibata Katsuie; y otra contra los Mori de Yamaguchi, a los que despachó a Hideyoshi quien asedió el castillo Takamatsu, en la provincia de Bitchu, pero en vista de que Mori envió refuerzos, no tuvo más remedio que pedir auxilio a Nobunaga.

Nobunaga se encontraba con Tokugawa, de gira por Kansai, celebrando el fin de los Takeda, de modo que dejó que Ieyasu continuara el viaje mientras él se dedicaba a organizar los preparativos militares, ordenando a Akechi Mitsuhide que movilizara un contingente en Tamba para ir en apoyo de Hideyoshi. El 21 de Mayo, Nobunaga, de vuelta a su castillo de Azuchi, fue convocado por la Corte imperial, que le prometió nuevos títulos, incluyendo el de shogun, si se dignaba a aceptarlos. Nobunaga no respondió, y jamás podría responder, puesto que moriría antes de un mes.

Tan alegre y confiado se hallaba en Kyoto que el 21 de junio, no esperaba ataques en medio de sus territorios por lo cual de los dos mil samurai de su guardia personal retenía sólo a unos cien, de los cuales varios de ellos se encontraban en otras campañas. Alojándose en el templo Honno-ji, como era habitual en él. A la alborada, Mitsuhide irrumpió en Kioto y sus tropas rodearon el Honno-ji. Nobunaga, sus sirvientes y guardias resistieron, pero pronto se dieron cuenta de que sus esfuerzos eran inútiles ante el número de sus enemigos. A las cuatro de la tarde, rodeado por los traidores, herido en dos sitios y desesperado, Nobunaga se retiró a su aposento, prendió fuego al edificio y cometió seppuku. Su cadáver nunca fue encontrado.

Tras la captura del Honno-ji, Mitsuhide puso sitio al castillo de Nijo, donde se había hecho fuerte el primogénito de Nobunaga, Nobutada, gran amigo de los jesuitas. Nobutada también cometió seppuku, no sin antes poner a salvo al príncipe imperial Masahito y a su propio hijo Samboshi. Al morir, Nobunaga dejaba veintidós hijos, entre varones y mujeres.

Mientras Nobunaga proseguía sus campañas, continuaban las guerras en otras regiones, como el Nordeste y Kyushu. Antes de morir, Nobunaga había sometido treinta de las sesenta y seis provincias del imperio, las más centrales y estratégicas. Había organizado un ejército, el cuarenta por ciento armado con arcabuces, que lógicamente podría continuar la empresa de pacificación,y el que controló el ejército de Nobunaga fue Hideyoshi, casi tan experto como él en cuestiones militares. Ieyasu no había sido vasallo personal de Nobunaga, sino un mero aliado; por eso no entró en la junta de sucesión que se celebró tan pronto como la casa Oda hubo saldado cuentas con Akechi.

Con la muerte de Nobunaga, Toyotomi se impuso a Mitsuhide y se erigió como el nuevo shogun de Japón, preparando ya el terreno para que después Tokugawa Ieyasu fundara un shogunato que duraría 250 años hasta la Era Meiji.

Como muchos de los grandes samurais de la época, nobunaga ha sido utilizado como personaje en videojuegos (uno de ellos 'Nobunaga's Ambition) recrea las conquistas que llevó a cabo. También es otro personaje de la saga de Koei Samurai Warriors y además apareció en otra de las franquicias más famosas de Capcom, Onimusha.

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